WHERE WE BELONG

Una serendipia es el descubrimiento de algo valioso e inesperado que se produce de manera accidental, casual o por destino. Crecer Cantando nació de un momento así, sin esperarlo, por el placer de compartir música y momentos llenos de cariño. Entonces no éramos conscientes, pero teníamos ante nosotros una de esas semillas que quieren llegar a ser árbol, un libro en blanco del que no han dejado de florecer historias maravillosas. Durante todos estos años hemos navegado por mares tranquilos y revueltos, pero ninguno tan complejo como el que nos trajeron los tiempos de la reclusión y las sonrisas escondidas. De repente, en una comunidad donde reinaban las melodías y los abrazos compartidos, se impusieron la distancia y el silencio, la confusión y el desconcierto. Dicen que el caos es armonía aún por descubrir y nosotros podemos dar buena cuenta de ello. En medio de la fragilidad de ese momento tan incierto se alzaron nuestros heroes anónimos, esos que Irene Vallejo llamó salvadores invisibles, gente que, como El Principito, no dejaron de cuidar su rosa y que con su esfuerzo mudo evitaron que algo valioso se perdiera. Las melodías que llenaron este proyecto resuenan en aquellas que sólo escuchamos nosotros, en la determinación de esa gente que no dejó que Crecer Cantando se apagara. A ellos queremos dedicarle especialmente este repertorio. Con Where we belong volvimos a los escenarios, al encuentro del calor y el cariño que siempre nos brindáis. Hemos tenido la enorme suerte de haber podido compartir este proyecto con nuestros compañeros de la Orquesta Almadain y la escuela de danza urbana Love 2 Dance. Ellos también son una serendipia.

2022